Leo D’Addazio: “Un sommelier no es solamente un mesonero o un servidor de vino”

Leo D’Addazio: “Un sommelier no es solamente un mesonero o un servidor de vino”

Hay pasiones en el mundo que necesitan ser explotadas al máximo, no sólo a través de la experiencia sino también mediante los conocimientos que te brinda la formación académica. El oficio del sommelier es una de ellas. Un término que tuvo su origen en la época medieval de Francia, denominando así a los encargados de cuidar del vino, quienes también aprendieron a indagar sobre las cualidades que enaltecen a la también llamada “bebida de los dioses”.

Desde ese momento hasta hoy han transcurrido muchísimos años, tiempo suficiente para seguir analizando y disfrutando de cada micropartícula que integra este líquido manjar, protagonista de muchas mesas, conversaciones, encuentros y motivo de estudio, entre quienes realmente desean inmiscuirse de lleno en este maravilloso mundo. De esto último, precisamente se encarga la Academia de Sommeliers de Venezuela, única en su estilo, fundada y presidida por Leo D’Addazio, con quien Clase Turista Venezuela tuvo la oportunidad de conversar.

Más que un oficio

Para muchos ser sommelier es un verdadero arte que requiere de conocimientos, dedicación, tiempo, compromiso y objetividad, mientras que para otros, representa la oportunidad de poder aprender y enseñar sobre esos secretos que guardan no sólo los vinos y destilados, sino también otros productos capaces de activar tus 5 sentidos.

“Un sommelier no es solamente un mesonero o un servidor de vino. Es una profesión reconocida a nivel mundial incluso a nivel de ministerios, mediante la cual el profesional se encarga no sólo del servicio sino también de las armonías de la comida con el vino, así como de mantener en buen estado este producto, bien sea en una bodega, restaurante, enoteca o licorería”, según resalta D’Addazio.

leo
De igual manera, enfatiza que dentro de las funciones del sommelier también figura el catar productos, estudiar su calidad, ofrecer parámetros que mejoren su producción y en especial, realizar recomendaciones a los productores, para que conozcan los gustos y preferencias del público consumidor.

No es sólo vino

Tan amplio y complejo es el mundo del sommelier, que quien lo ejerce no sólo deberá enfocarse en los vinos, sino también en productos como infusiones, té, aceite de oliva, quesos, jamones, habanos, cigarrillos y todo aquello que se consuma en la mesa, partiendo desde el plato de entrada hasta el de salida.

“Por eso es tan importante que el profesional maneje todo tipo de información en cuanto a diversos destilados, aguas y puros se refiere. Ésa es la mejor carta de presentación ante el cliente: el conocimiento”, menciona el Presidente de la Academia de Sommeliers de Venezuela.

Y así como el conocimiento, la calidad en la atención, el buen servicio y la empatía van tomadas de la mano cada vez que el sommelier entra en escena, pues su objetivo principal además de asesorar y complacer a un comensal, es la satisfacción de poder ofrecerle una experiencia inolvidable, a través de sabores imborrables. Sin duda alguna, las mejores herramientas de trabajo de estos profesionales.

Fructífera profesión

Ser sommelier ofrece un sinfín de ventajas no sólo para quién lo ejerce, sino también para quién se beneficia de la misma. Por ejemplo, el sommelier obtiene conocimientos que transmite tanto a comensales como a dueños de establecimientos y productores, mientras que estos últimos ganan conocimientos de ese profesional gastronómico. En este sentido, todos los involucrados en el escenario adquieren nuevos aprendizajes y experiencias gratas.

Integrantes de la Academia de Sommeliers de Venezuela.

Ante esto, Leo D’Addazio enfatiza que un dueño de restaurante lo empieza a visualizar una vez que se da cuenta que su facturación se incrementa y que ya no gasta tanto dinero en vinos que se habían dañado, al no tener una supervisión por parte de un especialista. Asimismo, señala que en el caso de licorerías o distribuidoras, el sommelier no sólo te ayudará a elegir el mejor producto de acuerdo a los gustos del consumidor, sino también te ayudará a vender más a través de esas valiosas informaciones que posee.

Una profesión respetada

En el mundo podrá haber miles de personas conocedoras de vino, pero muy pocas especialistas en la materia, como son los sommelier. “No es un hobbie ni un pasatiempo, para quienes deseen saberlo. Es una profesión como cualquier otra, que requiere de una preparación académica, que incluye teoría y práctica”, según lo expresado por Leo D’Addazio, Presidente de la Academia de Sommeliers de Venezuela.

“Es por esto que deseo que esta profesión sea respetada en nuestro país y en el mundo entero, y para ello, siempre invito al venezolano a abrirse y conocer lo que hay detrás de este maravilloso mundo de sabores, colores, aromas, texturas y sonidos, que te harán vivir una experiencia única”, comenta.

Ser sommelier en 5 frases

Muchas son las características que definen por excelencia al sommelier. He aquí otras de las más resaltantes por parte del Presidente de la Academia de Sommeliers de Venezuela:

– “Un buen sommelier no sólo te abrirá el paladar, sino también la mente”

– “Un buen sommelier es capaz de adaptarse a tu bolsillo, sin dejar de lado la calidad y la exquisitez”

– “Para ser un sommelier debes dejar de lado tus prejuicios y subjetividades, y entregarte al gusto y preferencia del comensal”

– “Es inútil poner a alguien a gastar miles bolívares en una botella de vino, sino va a entender ni descubrir las bondades que te ofrece la bebida”

– “Todo el que pruebe las cosas buenas, las reconoce”

Y así como estos pensamientos te ayudan a entender cuán valioso puede ser esa persona que te atiende en el restaurante y te recomienda cuál vino armoniza con tu plato, hay otras ideas que afloran cuando el sommelier se acerca a conversar contigo. Justo en ese momento, él o ella se convierte en tu mejor aliado en la toma de decisiones. No sólo se trata de una persona que está allí puesta como un mesonero más, sino una mente brillante que te llevará a recorrer nuevos senderos y activará tus sentidos en su más alta expresión. ¡Déjate llevar y hazle caso!

Por Joselina Rodríguez

Comments

comments